
Después de varias semanas de incidencias y eventos varios, vuelven los coquineros a unirse en su "ardua tarea": el visitar todos los viernes restaurantes de la provincia de Málaga.
Justo enfrente de la Alcazaba de Málaga y el Teatro Romano se encuentra Garum. Aunque su nombre nos lleve a pensar en las antiguas salsas de pescado que tanto veneraban y deleitaban nuestros ancestros, sin embargo, Garum no es un lugar para atiborrarse de salsas. Este local no se aleja mucho de la mayoría de restaurantes que en los últimos años han proliferado en el centro de Málaga. Su carta es variada y original, buscando la mezcla de la tradición y la modernidad. Desde sus croquetas de choco, empanadillas de queso y tomate, el steak tartar y el atún en manteca, hasta sus postres (en especial la tarta de lima), el comensal disfrutará de una cocina delicada, bien cocinada y sabrosa.
La rapidez del servicio, su profesionalidad, así como su amabilidad son puntos a favor de este lugar. Quizás se podría reprochar un poco el tamaño de sus platos, especialmente la lasaña, o bien el precio un poco elevado para tales cantidades.
De cualquier manera, se aconseja su visita porque el balance es totalmente positivo. Los coquineros pasamos una estupenda velada y disfrutamos de una buena cena y, todavía mejor, del reencuentro.
¡¡¡¡Coquineros!!!! Comienza de nuevo la aventura. Buen provecho.
